ACCESIBILIDAD

Transporte

Transporte

Una pareja de vacaciones en LondresEl derecho a la libre circulación de todas las personas es fundamental, cualquier ciudadano tendría que poder desplazarse por un país o países ya sea en transporte público, privado,  por sus carreteras o calles sin problemas de accesibilidad. Para ello los organismos públicos, empresas y asociaciones relacionadas, son un elemento clave para que se involucren en la eliminación de algunas barreras que aún existen.

Un derecho esencial

El artículo 13º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos recoge de forma parcial la libertad de circulación y movimiento de todas las personas.

Esa libertad a desplazarse es tanto en su país como en otros países. Todas las personas deben tener esa libertad de viajar, y también a residir en cualquier parte de su país. Siempre respetando la libertad y derechos de los demás.

El problema viene cuando esas personas se encuentran con trabas, impedimentos y barreras para poder viajar o moverse.

Por ejemplo, en la Unión Europea una de sus piedras angulares, de sus pilares más fuertes, es el hecho de reconocer la libre circulación de personas entre los países de la UE.

La Unión Europea es miembro de la Convención de las Naciones Unidas que debe garantizar el respeto de los derechos y libertades de las personas con discapacidad. Esta Convención debe asimismo garantizar su bienestar social y su protección legal. La Decisión 2010/48/CE del Consejo, de 26 de noviembre de 2009 relativa a la celebración, por parte de la Comunidad Europea, de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad habla sobre este derecho de circulación.

La Convención afirma una serie de derechos y libertades que deben ser reconocidos a las personas con discapacidad. Entre otros muchos se recoge también el derecho a circular libremente, a elegir el lugar de residencia y la nacionalidad.

Derribando barreras en el transporte

A diario miles de personas con diversidad funcional se desplazan por razones personales o profesionales por ciudades en su propio vehículo u otro transporte privado o público como cualquier otra persona que va hacer una actividad. La accesibilidad es fundamental como hemos dicho anteriormente porque si no existen barreras de circulación todas las personas podrán desarrollan su actividad personal y profesional cuando lo deseen o tenga la obligación de desplazarse.

En este apartado, también queremos resaltar que no solo se tienen que adaptar los transportes, también se han de tener en cuenta aquellas instalaciones relacionadas con ellos, como puede ser las estaciones de metro, trenes, aeropuertos, etc. Estos también tienen que contar con apoyos accesibles que garanticen su total acceso,  ya sea dirigido a una persona con discapacidad en silla de ruedas, ciegos, sordos u otra discapacidad.