SALUD

Complicaciones Cutáneas

Complicaciones Cutáneas

Introducción

Los problemas de la piel en las personas con una movilidad disminuida puede aparecer precisamente por la falta de movilidad, algunas veces acentuada por otras afecciones asociadas a su enfermedad, como pueden ser alteraciones de la sensibilidad o de la termorregulación corporal. Los principales problemas en estas personas, son:

  • Las úlceras por presión o de decúbito
  • Las quemaduras
  • Las congelaciones
  • Las uñas encarnadas

Acciones preventivas

Inspección de la piel

Puntos en rojo sobre las áreas del cuerpo sensibles a salir de escaras en un paciente encamadoEs muy importante que bien el cuidador o el propio paciente inspeccionen de forma rutinaria la piel, especialmente aquellas zonas que están más sometidas a una presión.

Los puntos en rojo del dibujo, son los puntos de presión más sensibles a escaras en los enfermos encamados o en sillas de ruedas.

¿Qué debe buscar?

Dibujo donde se muestran los principios de una escara decúbitoCualquier zona que aparezca más enrojecida de lo normal. Esta es la primera señal de que puede aparece una úlcera de decúbito.

¿Qué hacer ante un enrojecimiento de la piel?

Procurar evitar la presión continuada sobre esta zona hasta que la piel vuelva a su color normal. También puede utilizarse algún tipo de cremas o pomadas adecuadas y/o colchones o almohadones antiescaras.

Limpieza de la piel

Es importante mantener una rutina de baño o ducha diarios. Se utilizará jabón neutro, y es muy importante enjuagar bien la piel y sobre todo mantenerla seca principalmente en las zonas de los pliegues cutáneos.

Cambios Posturales

Indicaciones a seguir cuando la persona está sentada en la silla de ruedas:

  • Realizar movimientos frecuentes para evitar una presión continuada sobre el sacro y las nalgas.
  • Evitar colocarse objetos, llaves, mecheros, móvil, etc., en los bolsillos del pantalón o de la falda, ya que al estar sentado encima de ellos puede provocar a la larga una presión y por tanto una úlcera.
  • Si es posible para dormir se intentará hacerlo en posición de decúbito supino para liberar durante unas horas la presión sobre la espalda y las nalgas.
Indicaciones a seguir cuando la persona está en la cama:

Las zonas más sensibles a la ulceración son: la zona occipital (1), los omóplatos (2), los codos (3), el sacro-coxis (4) y los talones (5).

zonas sensibles a la ulceración son: la zona occipital (1), los omóplatos (2), los codos (3), el sacro-coxis (4) y los talones

Por tanto habrá que movilizar al paciente frecuentemente para evitar una presión continuada en estas zonas.

Si el paciente es incapaz de movilizarse el solo los cambios deberán ser realizados por lo familiares o cuidadores.

Es importante que el colchón no sea ni muy duro ni muy blando, en ocasiones será necesario colocar almohadas de espuma en las zonas de prominencias óseas para evitar las escaras.

Se cambiará la posición del paciente como alrededor de cada tres horas.

Se alternarán sucesivamente las posiciones de decúbito prono, decúbito supino, sobre el lateral izquierdo y sobre el lateral derecho.

De cúbito supino

De cúbito promo

Hay que ser cuidados al girar al paciente levantándolo bien y sin arrastrarlo y teniendo cuidado si lleva sueros o sondas para que no se suelten. Acordarse de no levantar la bolsa de la orina, si existe, por encima del paciente sin pinzar previamente la sonda, ya que esto podría producir retorno de la orina a la vejiga con el consiguiente riesgo de infecciones.

Los almohadones de espuma deben usarse para evitar que las zonas óseas más prominentes rocen con el colchón, es decir habrá que colocarlos en:

  • Debajo de la cabeza
  • Debajo de la espalda para evitar que las espátulas y el sacro se apoyen en el colchón.
  • Por debajo de las piernas, desde el sacro hasta las rodillas, y otro por debajo de las rodillas sin tocar los talones.
  • Es aconsejable colocar uno al final de la cama manteniendo los pies en un ángulo de 90 grados.

Paciente encamado con una correcta posición de almohadas