SALUD

Preguntas Frecuentes

Preguntas Frecuentes

¿Por qué dejamos de hacer cosas que hacíamos antes?

Cuando nos encontramos de golpe con una situación que nos descoloca la tendencia primera que casi todos tenemos es la de cambiar las rutinas para adaptarlas a la nueva realidad.

Tiene mucha lógica que sea así, pero no debemos olvidar que hay cosas que son de vital importancia para nuestra salud mental y física, como para todo ser humano.Niño enfermo atendido por su madre

De pronto un día nos comunican que el bebé que esperamos padece un síndrome, o recibimos una llamada que nos informa de que un familiar ha tenido un desafortunado accidente de tráfico, o un día nos encontramos frente al espejo con un problema importante de movilidad por el desarrollo de una enfermedad.

Todas estas circunstancias son desencadenantes de miles de miedos, de ansiedades y de dificultades de adaptación a nuestra nueva realidad.

Afrontarlo no es tarea fácil, pero una parte muy importante depende de nuestro empeño, de nuestra fortaleza y el deseo de mirar hacia delante.

Es muy normal que tareas cotidianas se tornen una dificultad, y empleemos mucho más tiempo en ellas, o que dejemos de hacer actividades de ocio que siempre practicamos antes porque pensamos que hay otras cosas antes o que son demasiado dificultosas.

De acuerdo que no es cosa de un día, pero es realmente importante encontrar la manera de hacer la vida más normal, más parecida a la de siempre que podamos.

Si nuestro ritmo era el que nos agradaba, por qué no mantenerlo. Siempre existen maneras de adaptarse a las circunstancias sin dejar de disfrutar de lo que nos hace felices. Sentirnos dignos de pasar un buen rato, de estar con los amigos, de pasear con la familia, de pasar un día en el campo, o de cualquiera que sea nuestra idea de pasar una jornada agradable parte indispensable para realizarnos personalmente.

Quizás resulta complicado asimilarlo y sobre todo ponerlo en marcha, pero siempre hay gente en nuestro entorno que nos puede echar una mano. No cambiar rotundamente nuestra manera de vivir, simplemente acomodarla en la medida necesaria, es tan importante para nuestra salud y la de las personas que nos rodean casi como respirar.

¿Dónde empiezo a buscar recursos?

Imagen simbólica de una cadena rota Cuando nos encontramos ante una situación nueva como afrontar una discapacidad en nuestro entorno e incluso en nosotro/as mismo/as, nos agobian mil dudas sobre: ¿Y ahora qué, cómo, cuándo, quién....?.

Saber por dónde empezar no es tarea fácil porque nos abruma la duda y el miedo. Es lo normal.

Habitualmente una circunstancia como esta empieza en un centro médico y de allí surgirá el punto departida de la información que vamos a necesitar. Los primeros pasos los podremos dar antes de salir de allí, con la ayuda de médicos y personal sanitario.

Después empieza el camino en casa, que es quizás más dificultoso porque ya no hay nadie tras de nosotro/as para decirnos un diagnóstico a cada rato.

Lo importante es no querer abarcar todo de una sola vez. Hay tiempo para todo y es necesario un tiempo para ir asimilando al realidad que tenemos.

Existen multitud de asociaciones y organizaciones que trabajan para ayudar a personas que están pasando situaciones parecidas o iguales a la nuestra. Estas pueden ser una fuente interesante de información.

Del mismo modo existen los Servicios Sociales y centros públicos dónde existen profesionales cuyo cometido es orientar a las personas en nuestra situación.

Esto es sólo una pincelada de los primeros pasos a dar. Información hay a montones, pero es mejor ir paso a paso para no agobiarnos. Luego todo va llegando, y las redes sociales se van ampliando; eso nos ayuda a abarcar hasta donde necesitamos.

Lo importante es mantener la calma y la paciencia, aunque es lo más dificultoso. Pero no hay que dejarse vencer por el desánimo nunca.

¿Cómo organizo toda la información?

Dos brazos echando un pulsoLa información hay que organizarla por orden de prioridad. No por tener mucha información estamos mejor informados. A veces tenemos tal cúmulo de datos que no somos capaces de ordenarlos en la cabeza.

Es fundamental intentar no aturullarnos, ir poco a poco. La información que necesitamos inmediatamente es la que tenemos que localizar, el resto irá llegando poco a poco. Por ejemplo, lo primero quizás sea saber como convivir en lo más básico del día a día con nuestra nueva situación, si necesitamos un cuidado médico, un tratamiento específico, una alimentación concreta...Una vez establecido eso, quizás podemos empezar a centrarnos en recopilar información sobre que nos puedan ayudar, asociaciones,...y de ahí en adelante.

Es más práctico ir a informarnos a un sitio o dos y no a todo lo que se nos presente. En cada lugar nos van a ayudar a localizar nuestras necesidades si es que no las conocemos.

Tener a una persona de referencia para nuestras dudas es importante, pero tener a 20 puede organizar una caos que nos ayude poco.

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